sábado, 8 de junio de 2013

TOQUE DE QUEDA

el toque de queda, no tenía hora.
al final del día, el silencio se había impuesto 
entre una y cien veces, en sus labios huecos, 
como el ánima de los fusiles.

la luz de las lámparas agonizaba.
casi moría, en los instantes de mudez asfixiada.
a cal y canto, las puertas bloqueaban el acceso a las palabras,
que ayer sus corazones, se sabían de memoria.



Foto: el toque de queda, no tenía hora.
al final del día, el silencio se había impuesto 
entre una y cien veces, en sus labios huecos, 
como el ánima de los fusiles.

la luz de las lámparas agonizaba.
casi moría, en los instantes de mudez asfixiada.
a cal y canto, las puertas bloqueaban el acceso a las palabras, 
que ayer sus corazones, se sabían de memoria.
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1 comentario:

  1. ...Los últimos momentos ...parece el fin de una vida...
    En un soplo se pierde tanto....

    Un saludo Rafa.

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