domingo, 4 de marzo de 2012

EN LA CUERDA FLOJA, UN AMOR


Nunca era el día adecuado,
nunca el momento oportuno.
Cada cuál por separado,
cedía al otro su turno.

Su instante de las verdades,
su retahíla de reproches.
La fuga de las complicidades,
se silenciaban de noche.

Como una soga de esparto,
como cadena de acero.
Algo tenía aquél cuarto,
que les ataba al “te quiero”.

Te quiero entre condiciones,
te quiero en la cuerda floja.
Pero ahora, aparca las reflexiones,
vete quitando la ropa.

Nunca era el día adecuado,
nunca el momento oportuno.
Ven, échate a mi lado,
sin comentario ninguno.

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1 comentario:

  1. Magnífico tu poema: "En la cuerda floja, el amor".
    No llegaba nunca el celebre momento que tanto se ansía.Siempre en el precipicio, esperando la caida mortal. Enhorabuena y un fuerte abrazo.

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