viernes, 23 de marzo de 2012

ALMA MÍA


A mi Su...

Susana, se me muere en ultramar y me lo cuenta.
A miles de distancias, le implora a su alma alejada.
Astilla la noche en estrellas.
Le escribe unos versos al miedo,
en la arena de la última playa.
No me dejes del todo, alma !

Reservame el último tango...te quiero, Gata.

ALMA MÍA
Alma mia tan etérea y misteriosa
tan callada y constante,
Sutil mariposa, errante en el alba.
Un vuelo de brisa estalla
como si fuera una lágrima
que desliza, un cielo que danza.
Alejada que hubieras de mí
en otra distancia,
sobrevolada que fuera mi imagen
por tu florescencia clara,
no me dejes del todo,
sé constante, mi alma.

Es la hora de partir.
¿Se desharán las miradas?
La bruma eclipsará la palabra?
será la hora del último recuerdo,
¿la conciencia anonadada?.
Es la hora de la verdad.
Es la hora de la sombra
donde ni siquiera las alondras
se atreven a hacer nido.
Donde el final me llevará
irremediablemente al vacío
de la completud infinita.
La noche se astillará en estrellas
como un suspiro en el espejo,
será imperceptible la huella
del aliento mientras tirita
el pulso acompañando el miedo.
Será un poema de amor
escrito en la arena,
mientras, despacio,
lo va borrando la marea.

En las coordenadas de la nada,
donde fija la eternidad su estancia,
habré de esperarte en la cima
de la montaña, en algún valle,
en las veredas de la ciudad que canta,
que cobija, que me aturde, me abriga y me espanta,
donde mis ojos, aun entreabiertos,
aun sin ver, dejará una luz de esperanza.
No me dejes del todo, alma!
Fuimos, en vida, luz y mañanas.
Luna y madrugada.
Nieve y deshielo.
Arena y playa.
Lluvia de Abril.
Verso y palabra.
Ay...si pudiera...
perpetuarme siquiera
más allá de la plegaria.

Susana Gea


 
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1 comentario:

  1. Magnífico el poema de Susana, querido Txema. En las coordenadas de la nada, donde siempre fija la eternidad su estancia, allí te esperaré, amado mio, en el valle de nuestra felicidad.
    Felicidades y un abrazo.

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