lunes, 12 de septiembre de 2011

NOCTURNO SIN LUNA


La melodiosa enredadera,
confundió las patas del piano de cola,
con los surcos de su amado muro de piedra noble.

La melodiosa trepadora ,
cometió el error de encaramarse
a una pared acribillada por las balas de la pena.

Sin saberlo, al paredón de los amores en capilla.

Fue condenada a ser cortada de raíz,
ejecutada por un pelotón de ojos verdes.

Las manos del pianista,
-circular almadraba despiadada-,
golpearon sin compás sobre el teclado,
arrancándole las últimas notas,
el penúltimo aliento en si bemol.

Componiendo un nocturno sin luna,
una melodía sin sentido.
(Desgarrada cuerda, desafinada alma).



2 comentarios:

  1. Hola Txema.

    Esas noches sin luna, cuando los grillos se callan y parece que no hay nadie, de entre las sombras que proyectan nuestros pensares en retroceso queriéndose partir, surge una mano, es la mano amiga, la mía.

    Un poema que me llega mitigando el silencio.

    Un abrazo, amigo.

    Aloe.

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  2. Que triste cuando el alma desafina, pero siempre existirán nuevas melodías...

    Precioso, pero triste, son tristes las noches sin luna.

    Abrazos, amigo.

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