miércoles, 21 de septiembre de 2011

CALIDOSCOPIO


Supe de la ignorancia y sus presuntuosos vaivenes.
Cuando la ignoré por sistema, me convertí por suerte,
en un ignorado ignorante de la ignorancia.

Supe que las historias, no es que estén bien o mal contadas.
Aprendí a distinguir a los buenos cuenta-historias de los malos.
(los había también mediocres, pero no me enseñaron casi nada)

Supe de los cientos, miles de formas y colores
de los cristales de ver las cosas y no eran precisamente
calidoscopios como creía eran, la idea.

Supe que las veces que me perdí regresando,
no es que olvidase el camino,
era mi casi enfermiza propensión a distraerme en las cosas.

Supe de la canción que me cantabas,
cuando ya la habías retirado de tu repertorio.
¿ Y sabes...? en los días de lluvia como hoy,
la escucho para dormirme.


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5 comentarios:

  1. Qué bonito ;)

    Siempre quise tener uno y ahora lo tengo, y además con palabras.

    Gracias! Besos!

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  2. Magnífico tu calidoscopio Txema. Es cierto que hay muchas personas que cuentan historias bien, y otras no saben contarlas, es mejor escuchar
    la canción del ayer, cuando hoy está lloviendo.Un abrazo.

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  3. Dicen que cada uno ve las cosas según el lente en que se mira, las historias pueden ser en blanco y negro o pueden estar llenitas de colores.
    Hoy me inclino a mirar por ese bello calidoscopio y seguir creyendo en los matices.

    Un abrazote de siempre, poeta.

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  4. Hola!! Fantastico blog. Un placer leerte.

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  5. Sabes amigo, sabes mucho, tal vez en esas veces que te perdiste no perdistes el tiempo... Francamente he de reconocer que eres un gran poeta y mejor filósofo. Sigue mostrándonos esos caminos para que como humildes alumnos se nos pegue algo. Pensar no es cosa fácil, pensar bien eso ya ...

    Magnífico, un abrazo.

    Aloe.

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