Tal vez, entre el hombre y la magia,
descubras algo:
Hojas de ruta,
esquemas,
indicios,
deseos,
conclusiones.
En las líneas de la mano y el iris de los ojos,
veas algo:
Mapas de piratas,
polvo de hadas,
niños perdidos,
países remotos.
En el poso del café y las cenizas del cigarro,
leas algo:
Epitafios en verso,
cartas de amor,
poemas malditos.
De ser así, disimula,
no lo digas,
no lo airees;
quiero que sea el destino,
quien me busque y me encuentre.

Fotografía, Malena Anguera.
Digo lo mismo que tu, " quiero que sea el destino quien me busque y me encuentre " pero por supuesto no lo se decir tan bien.
ResponderSuprimirUn abrazo
Y si te encuentro yo, jajajjajaja.
ResponderSuprimirEstarás sonriendo y dicendo: Que tremenda esta cubana.
Pero lo tremendo es el amor, los caminos, los encuentros, los destinos y el poeta que como tú pone en sus versos el alma y espera...
Hermoso, amigo querido.
P.D: UYYYYYYYYYYYY, me voy a poner bien molestilla, nunca visitas mi casita, joderrrrrrr
Agradezco haberte encontrado.
ResponderSuprimirUn abrazo
Hola Txema.
ResponderSuprimirTendrás que repartir y departir entre todos: Te hemos encontrado jeje.
Me ha encantado.
Unfuerte abrazo.
Aloe.
¡El destino! ¿Acaso no vamos haciendo nosotros el camino que nos lleva a él?
ResponderSuprimirSaludos, y un abrazo.