domingo, 24 de julio de 2011

LEO A BOLAÑO

Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.
Estoy aquí, dije, con los perros románticos
y aquí me voy a quedar.
Roberto Bolaño.


Leo a Bolaño...
recorro tugurios, tabernas y bares
del Distrito V en su busca.
Decenas de burdos imitadores,
ocupan las mesas de nicotínico mármol ,
esperando la divina inspiración
que les preste, la absenta,
la cazalla, el vino a granel, a sus composiciones.

Leo a Bolaño...
siento la irrefrenable necesidad,
de salir corriendo, a robar un par de libros
en la mísera y descuidada sección de poesía
de el Corte Inglés.

Leo a Bolaño...
fumo, mecánica y empedernidamente,
-más aún si cabe-
mientras me niego a crecer
junto a sus perros románticos,
este veintitrés de julio,
ocho años y ocho días después de su muerte.





5 comentarios:

  1. Ya estoy de vuelta, leo lo que has escrito en los días que estuve ausente, quizás debería comentar una a una tus entradas, pero no puedo, no quiero, prefiero resumir ahora todos mis sentimientos ante la muerte de Facundo...
    Facundo, que ironía Dios mío, tanto que lo amaba, tanto que me ha acariciado su voz diciendome, no estás deprimida, estás distraída y no he podido llorar el día de su muerte, no lo sabía, no me dijeron y lo lloro ahora, aquí, contigo, llorando la inocencia de los ojos que suplican el llanto desesperado de la infancia rota.
    Fumo, desmesuradamente fumo, en cada bocanada de humo expulso un poco de impotencia, impotencia de todo y de tanto.
    Ahora te acompaño en tu homenaje y buscaré el libro y leeré de nuevo a Bolaños.

    Abrazos de siempre, poeta.

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  2. Yo también leeré a Bolaños, confieso mi ignorancia.

    Un abrazo Txema, con mi afecto y reconicimiento por estas entradas que haces , recordándonos que no estamos solos y que algunos sufren lo indecible.

    Un beso.

    aloe.

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  3. Bonito recuerdo de Bolaño nos dejas . Un saludo

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  4. Exquisito cadáver con los ojos abiertos en medio del sueño, detective helado en su propia salsa de humor pigmeo y amarillo, que culpa tendrán las musas de su musicalidad invisible, si aún, y no lo digo con sorna si no con esa inapetente tentación de ser cadáver sabiendo que dará lo mismo, si, podemos leer a Bolaño.
    Bravo maestro... Brazos

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  5. retrato mas puro de lo que es Bolaño hoy en dia..una invension de si mismo.

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