Te llegará esta carta, meses,
años, tal vez vidas, antes que yo.
El roce, no hizo el cariño,
ni la distancia el olvido.
Se puede creer en algo,
en alguien, que no ves.
Es posible que el mundo sea un pañuelo,
si le anudas a un extremo
la confianza y a otro, la ternura.
Eskerrik asco, hermana,
por la esperanza regalada,
por varar mi nave, en tu muelle de verso,
por zurcirme las velas a punto de cruz,
por izarlas de nuevo al viento de tu norte,
por las cartas de navegación,
por ser la Estrella Polar.
P.D - Las ganas de abrazarte son muchas,
el dinero muy poco,
Basauri queda muy lejos y
no me apetece andar.

Google
Bon dia! vinc encara una mica cansada d'ahir a la nit, sóc la sandra, em quedo al teu blog. ah i també paritcipo en "ABRAÇADA A LA MEVA PRÒPIA PELL".http://www.locantich.cat/search/label/L%27art%20de%20la%20nit%20eterna.
ResponderSuprimirUna abraçada.
Lindas letras de ausencia, poeta.
ResponderSuprimirAbracitos y una linda y provechosa semana.
No permitas que el polvo se acumule en tus pies desnudos, mi cansado caballero, iza ahora tus blancas velas y pon rumbo a lo desconocido. Hazlo ahora y no mañana, pues sólo somos fruto de un tiempo, un tiempo muy corto que no puede sobornarse ni comprarse con dinero.
ResponderSuprimirUn poema realmente precioso, Txema. La verdad es que echaba en falta pasarme por aquí, pero a veces, como tú dices, el cansancio nos puede.
Besos