domingo, 19 de junio de 2011

Aquiles y yo.

Es prontito para jugar Aquiles,
la flor y la mañana, aún duermen.
Verás como al regreso de la escuela,
la mañana se ha hecho tarde,  
la flor se ha abierto, ha crecido y
es de ese color rojo que tanto nos gusta.

Como los labios de Mariajo.
¿A ti también te gustan sus labios, verdad Aquiles?

Después, pasearemos hasta la hora de la cena,
por tu firmamento diminuto, impenetrable, intransferible.
Gobernarás en cada lucero,
en cada cometa, en cada ocurrencia.

Bailarás, si los pies te acompañan,
cantarás, si  la canción te inspira,
besarás, si te viene en gana, 
abrazarás, si te apetece...  
Hablarás como siempre, tan solo,
si tienes algo que decir.

...a Aquiles, María, Mariajo, Mai y Miguel.

Ilustración, Miguel Gallardo.

2 comentarios:

  1. Hola Txema.

    Hace tiempo que no pasaba por aquí, me sucede como a Aquiles... bueno no sé, en mi caso últimamente tenía poco que decir.

    Precioso poema.

    Un abrazo.

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  2. Me he parado en este poema y lo he leído como si las palabras saltaran a mis oídos y me ha gustado mucho.
    Volveré en cuanto pueda.
    Saludos cordiales.

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