lunes, 25 de abril de 2011

Bicicleta, cuchara, manzana...

Será, que la intermitencia de esta memoria mía,
viene provocada por constantes subidas de la tensión
o por bajadas del ánimo a la altura de la acera.
Por un falso contacto en los terminales nerviosos
o algún cable roído por las ratas en el desván.

Probablemente, el disco duro se halle abarrotado,
te propongo anexionarme un elemento externo,
hacerme repertir cada mañana las palabras mágicas,
bicicleta, cuchara, manzana...
cada tarde, cada noche entre una y mil veces.

Pero del olvido no me hables.

Google.

4 comentarios:

  1. No te preocupes mi querido poeta, a mi me pasa lo mismo, tanto como buscar el teléfono y tenerlo hablando al oído..ahhhh, te ríes. Me he dicho a mi misma, Dios, me ha cogido el alemán prematuramente, pero no, dicen los médicos estoy en mi plena capacidad que es el estrés, bah, de estrés nada escuatro, escinco y la madre de los tomates.
    Como quiera tus letras dan fe de lo que eres, TODO un POETA y un gran HOMBRE.
    Pero me siento en la obligación por si las dudas:

    Bicicleta, cuchara, manzana...cubana.

    Besotes

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  2. Bicicleta, cuchara, manzana, bicicleta, cuchara, manzana. Ya me veo practicando, porque mis ratas hacen estragos.

    Un abrazo

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  3. Marditos roedores!!!

    Desde hace unos años estoy peleando con ellos porque vinieron a comerse todo el queso que mi madre guardaba en la despensa.
    Y los tenemos a raya con el plan bicicleta, cuchara, manzana o triciclo, tenedor, naranja o besos, abrazos y achuchones ;)

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  4. Corto pero emotivo, y muy explicativo poema sobre el Alzheimer, ese mal al que ninguno quisiéramos llegar.
    Saludos, y un abrazo.
    P.D. Te dejo para tabaco, pero te aviso (porque a mí me lo hicieron.) A la hora de pagar, si no coinciden -según sus baremos- los clics con las ventas, no pagan.
    Saludos, y un abrazo.

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