jueves, 20 de enero de 2011

Mediodía en Baix a mar.

Nadie, excepto aquel mediodía de mayo ,
había reparado en la ausencia.
La brisa del puerto, andaba buscándose un aire
del sur, al que camelar.
La hoja del geranio, se maquillaba en verdes,
para la flor de su existencia. 
La gaviota de grises plumas, pretendía
coqueta, el reflejo del mar.

Nadie, excepto aquel mediodía de marras y amarras,
notó que faltaba en el muelle, una barca.



Acuarela, Rosa Prat Yaque.

8 comentarios:

  1. Y así como la barca a veces se pasan por alto las ausencias.
    Muy elegante tu versar.

    Saludos

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  2. Como siempre, me encanta tu manera de escribir y tus imágenes. Mi felicitación por este gran poema.

    Un abrazo

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  3. molt bonic... també m'agrada molt aquesta acuarela, i la música... un gust entrat al teu blog.

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  4. Hermoso y nostálgico. Pero la vida es un devenir constante que no se detiene ante nada. Qué le importa a la gaviota o al geranio, de la barca, el naufragio.

    Besos Txema.

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  5. Soltó amarras...

    Bellas letras amigo mío, aunque triste, cuando nadie se da cuenta.

    Abrazotes

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  6. ¿Cuántas personas van a la deriva, como esa barca, sin que nadie sepa de ellas?
    Bonito poema, aunque un poco triste

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  7. Muy hermoso.

    Me ha encantado, son tantas las cosas que se nos escapan con la marea o sin ella...

    Un abrazo Txema.

    Aloe.

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  8. Asì de distraídos andamos cada cual buscando su reflejo. mientras el mar del tiempo se lleva nuestras mejores barcas sin que lo notemos. BESOS

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