sábado, 8 de enero de 2011

Igual que tú.

Igual que tú, amanece y dudo,
voy siendo y dudo, es enero y dudo, 
llueve y dudo, veo correr el agua y dudo.

Igual que a ti, la negra noche, me desconcierta.  
El romper de las olas, me estremece.
El viento del norte, me acobarda. 

Te hablaré, desde este corazón de punto en boca.
Me equivoqué tantas veces, que se acoge a los amparos del silencio.
Intentaré, indicarte el recorrido más amable, se hará largo.


 
Fotografía, Fab Llanos.

8 comentarios:

  1. cuando hablas desde el corazón, el poema parece una confesión,que puede terminar con las dudas. Cariños

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  2. Hola Txema.

    Bueno, tal vez, no te consuele pero no eres el único. dicen que eso es síntoma de ... no estoy segura,... excelentemente humano.

    Un abrazo.

    Aloe.

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  3. Ay, mi querido amigo, igual que tú, habemos muchos que se nos va la vida con el punto en boca, las dudas en el alma y ese corazón que a fuerza de miedos, galopa.

    Como siempre, tus letras son declaración de vida.

    Abrazotes de domingo

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  4. Al igual que tú yo también dudo, ¿y qué sería de todos nosotros si ya no hubiese dudas?, mejor ni pensarlo...

    Abrazo grande Txema.

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  5. Cuando nos enamoramos, caemos en una especie de hechizo, nos volvemos emotivos, perdemos la facultad de pensar con claridad, actuamos de modos alocados y, sobre todo, nacen las dudas y aparece el miedo. En cierto modo, dejamos de ser nosotros mismos, y nos convertimos en lo que la persona a la que amamos espera que seamos.

    Besos.

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