domingo, 8 de agosto de 2010

Entre otras cosas.


El viajero, se detuvo en la frontera,
en el límite carnal de aquella diosa,
por la que puso rumbo a la quimera,
al llegar el otoño, entre otras cosas.

Entre otras cosas, deseables y soñables,
consecuencia de carencias y fatigas,
de la fidelidad, del juramento inquebrantable,
de esos compromisos, que se aceptan de por vida.

Repasó todo el trayecto, contrariado,
revisando itinerarios, equipaje y las dudas,
quiso saber, en que punto había fallado
o si falló su libertad, no muy hecha a la aventura.





2 comentarios:

  1. Me encantó Txema. A veces nuestra libertad no está demasiado preparado para la libertad de los demás, y es menos libre de lo que pensamos y de lo que quisiéramos.

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  2. Como me gusta contar contigo, para seguir escribiendo !!!!
    un besazo

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