viernes, 15 de enero de 2010

Matemática amorosa.


Cien años vivió, veinte más que ella,
que sumados a los sesenta que compartieron,
dan un resultado imprevisible, incalculable.
En todo ese tiempo, fué incapaz de acabarse su amor.

1 comentario:

  1. El amor no se acaba nunca , lo dejamos en herencia a nuestros hijos, lo dejamos en el aire, en nuestra casa, en el mundo.

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